Este auto, de 1954, tenía un motor de seis cilindros en línea de 3 litros de 215 HP de potencia. Con estas prestaciones, el 300 SL "Alas de Gaviota" podía correr hasta los 264 km/h, una barbaridad si hablamos de un auto concebido hace ya cincuenta años. Sólo se construyeron 1400 unidades de este modelo. En nuestros días, tener uno de éstos es todo un lujo; para conseguirlo, una cantidad muy considerable de dinero si es que antes se convenció al dueño de vender tan apreciada máquina. Sin duda, uno de los autos europeos mejor logrados del siglo XX.















